martes, 23 de junio de 2009

La lactancia también es posible después de un parto múltiple

Noel tiene trillizos: Bruno, Mateo y Manuela. Como ocurre en muchas gestaciones múltiples, fueron prematuros. Pesaron entre 1.300 y 1.800 gramos. Para su frágil salud, la leche materna es un bien precioso porque contiene proteínas, grasas e inmunoglobinas. Noel tuvo claro desde el principio que quería amamantarlos.

Casi la cuarta parte de las mujeres que tienen un parto múltiple deciden no amamantar a sus bebés porque creen que no van a tener suficiente leche, o porque la organización resulta complicada. Sin embargo, el cuerpo de la madre está preparado. Eso sí, la multilactancia requiere apoyo social y emocional.

Dar el pecho a más de un bebé, es decir, la multilactancia, es posible si se logra tener confianza en el propio cuerpo, y si el entorno comprende y apoya a la mamá, afirma Gema Cárcamo, presidenta de Multilacta-Lactancia Materna, una asociación de apoyo a las mujeres que dan el pecho especializada en partos múltiples. "La mayoría nos preguntan: '¿Tendré suficiente leche?'. La respuesta es sí. La lactancia de gemelos o trillizos puede ser tan normal como la de un solo niño porque el cuerpo de la mujer responde a la estimulación de sus hijos de forma proporcional. La diferencia está en que es más agotador", dice Gema.

Noel trabaja en casa y contó desde el principio con ayuda familiar. "Eso ha ayudado mucho, corre con ventaja", reconoce. También aplicó grandes dosis de organización. "En el hospital ya me enseñaron a dar el pecho a dos a la vez. Al llegar a casa establecí un ritmo de alimentación para que dos bebés succionaran 10 minutos en cada uno de mis pechos, y el tercero, 10 minutos repartidos en los dos", explica. A los tres meses, Noel dedicaba, con ayuda, una hora y media a cada toma. Sola, tardaba dos horas. Por eso empezó a alternar el pecho con biberones de leche maternizada.

"Cuando da el pecho, la mamá tiene que disfrutar. Cada mujer tiene su propia lactancia, y todas están bien si ella se siente bien. Más vale un biberón que dar la teta de mala gana", afirma Gema, que tiene gemelos. Como asesora de Multilacta, también ha ayudado a muchas mamás a conocer las diferentes técnicas que existen. La asociación cuenta con grupos de apoyo en toda España (www.multilacta.org).

Algunas mamás prefieren amamantar a los niños de uno en uno. Es la opción que más tiempo consume. Otra posibilidad consiste en poner a dos de ellos a mamar a la vez. Cuando son trillizos, el tercero espera su turno cerca porque así está más tranquilo. Después, mama un poco de cada pecho. En la siguiente toma, el último debe ser el primero. Llevar un calendario es fundamental.

"La leche se adapta a este juego y es muy homogénea", afirma Gema. Aún hay otra posibilidad: amamantar a dos niños y dar a uno de ellos biberón de leche de fórmula o extraída de la propia madre con el sacaleches.

La madre deberá cuidarse mucho porque el desgaste físico es mayor. Hay que descansar todo lo que se pueda. Beber mucho y comer una dieta a base de alimentos sanos y nutritivos, evitando las grasas saturadas y los dulces.

Noel ha podido dar el pecho a sus hijos un año. El destete tampoco ha sido fácil porque su cuerpo estaba acostumbrado a producir mucha leche. "Poco a poco dejé de darles una toma y sólo mantuve la de la tarde", explica. "Al irnos de vacaciones, estaban distraídos y ni se acordaban de la teta. Al volver, decidí no darles más. La nena ni se enteró. Pero los varones lloriqueaban y si los agarraba en brazos buscaban el pecho. Decidí que si piden los distraigo, pero si insisten no se lo niego".

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